Nuestra Lanús, la ciudad en la que nacimos, fue forjada por millones de seres procedentes de lejanías, junto a los que habitaban su suelo ab origine, que la fueron construyendo día a día, siglo tras siglo. Se puede andar por las calles lanusenses simplemente para ir a nuestras obligaciones o a tomar sol a una plaza, y usar la estación solo para esperar el tren, o mirar las escuelas como simples edificios de enseñanza. Como si la historia empezara el día que llegamos al mundo, o ni siquiera. Pero se pueden recorrer nuestras calles y plazas, admirar nuestra estación, alegrarse con los maestros y los chicos que salen de los colegios y preguntarnos quiénes fundaron esas escuelas, quiénes trazaron y bautizaron las calles que caminamos, de quién era la tierra que pisamos, quiénes fueron sus primeros habitantes, quiénes soñaron los barrios, lucharon, sufrieron y murieron para que hoy vivamos en esta Lanús, nuestra Lanús. Qué culturas nos nutrieron, junto a nuestros abuelos. E...